Absolutamente cualquier persona que me conozca, que me lea o que me siga en redes sociales sabe perfectamente que soy la reina del perreo, la reina del reggaetón, la reina de las tarimas y la señora de la noche.

Mis amigos me odian por radical, porque a mí me cuesta mucho salir de fiesta a algún garito en el que me pongan cualquier tipo de música que no sea reguetón del duro, que cedo de vez en cuando, sí, pero qué poco me gusta. Si es que yo perreo hasta el suelo hasta con la música techno, no lo puedo evitar.

Desde hace unos meses se viralizó una frase que la he leído más veces que mi propio nombre últimamente y la cual me planteo seriamente tatuarme en algún lugar que mire cada día:

‘El perreo hasta el suelo y la autoestima hasta el cielo’.

Es que de verdad de corazón que podría perfectamente ser mi mantra diario para poder afrontar la vida, cada vez que tengo un día de mierda, de esos en los que me quiero cortar los sesos, arrancar el corazón y ahogar el pensamiento, me pongo un buen temazo de reguetón y mano de santo, es que se me pone el cuerpo ardiente caliente en cuestión de segundos.

Y es que sí, me podréis decir lo que queráis, pero a mí el reguetón me hace sentirme guapa, me hace sentirme sexy, me hace sentirme puto empoderada. Porque me siento dueña de cuerpo, orgullosa de cada centímetro y preparada para mover cada maldito michelín sin pararme a pensar en lo estéticamente aceptable. A mí el reguetón me gusta disfrutarlo y si la gente mira, pues que mire.

Encima desde que ha llegado nuestro Bad Bunny a la existencia de esta música pues hasta estoy más feliz, porque sí, de toda la vida el reguetón ha sido música machista, misógina y ha dejado a la mujer en un lugar penoso, hablo de las letras de las canciones, por supuesto. Pero eso está cambiando, o al menos es lo que yo voy notando como fiel seguidora de este estilo musical. Ya no solamente por la cantidad de mujeres que están entrando en la industria y hacen letras que se acercan poco a poco al feminismo, sino también porque los hombres están empezando a sacar canciones con frases como ‘bien bellacoso, pero sin acoso’. Y eso antes, queridas mías, era impensable.

-Este videoclip es una jodida maravilla en absolutamente todos los aspectos-

Ojalá sigan los tiros por ahí, ojalá se convierta el reguetón en un arma para luchar contra el machismo arraigado que tiene el género, ojalá cada día más mujeres cantando este estilo y moviendo el culo con descaro, ojalá sigan metiendo a mujeres de cualquier talla y cualquier aspecto físico en sus videoclips, ojalá la única (para mi) parte mala de reguetón desaparezca de una vez por todas y así todos los señores y señoras que se meten con este estilo con el mismo argumento una y otra vez se tengan que callar para siempre.

Viva el perreo, viva el reguetón, vivan las mujeres que se sienten libres para bailar como les sale del chocho sin preocuparse de nada más que de su propio disfrute.

Ah, y que no se te olvide: PERREA POR TUS SUEÑOS, SIEMPRE.