Si eres gorda y como yo usas redes sociales para ligar, te habrán pasado 400 cosas como esta. Al menos a mi no es la primera vez que me pasa algo similar (llevo más de 8 años ligando a través de estas apps y he tenido decenas de citas), pero hoy he decidido contarlo porque es la primera vez en mi vida que soy capaz de responder a la altura de las circunstancias.

A mi me gustaría encontrar pareja ya que hace ya dos años que estoy soltera, pero mientras tanto tampoco me amarga un dulce y quedo para darme alegrías. Como todo hijo de vecino.

A este chico, al que podríamos llamar Pepe, nunca lo vi como para algo más que un polvete. Me pareció simpático y atractivo así que accedí cuando tras unos días de charla me invitó a tomar algo. Las clásicas cervezas, tensión sexual, visita a su piso, polvo de 5 minutos y conversación incómoda post polvo.

Fue entonces cuando me soltó la perla:

  • Yo es que no soy muy de gordas, pero me dijo un amigo que os diera una oportunidad porque sois la hostia en la cama y la chupáis con ganas, y joder tenía razón.

¿HOLA? Lo peor es que lo dijo como el que me está soltando un piropazo, y creo que hasta se quedó esperando un gracias por mi parte, que obviamente nunca llegó.

En ese momento no dije nada porque tampoco quería montar un número postcoital, pero poco después me fui a mi casa, y ya desde la tranquilidad del hogar le escribí para decirle todo lo que en persona no fui capaz.

‘Ya sé que tú no eres muy de gordas, pero es que yo no soy muy de mentes cerradas así que antes de bloquearte quería decirte que yo la chupo con ganas pero tú el coño lo comes de pena’.

BLOCK.

Otras veces que me han pasado cosas similares he llorado mucho y no se lo he contado a nadie por vergüenza. Pero ya no. Porque he aprendido que no soy yo la que tengo que tener vergüenza cuando alguien me trata así. Son ellos los que tienen que agachar la cabeza por su comportamiento. Son ellos los que tienen que empezar a entender que sus prejuicios dan asco y que ni las gordas, ni las flacas, ni las NADIE estamos aquí para complacerles.

 

Gorda y orgullosa

 

Envía tus historias a [email protected]