Este año la Super Bowl ha escogido para uno de sus anuncios que los ven millones de personas a Jason Momoa. Pero no es un anuncio donde él sale con su mirada penetrante y de guaperas y se nos caen las bragas al suelo a todas, y las de nuestro cajón se suicidan también, no. Es algo que nadie esperaba.

Aquí lo tenéis por si no lo habéis visto:

Momoa aparece en la pantalla, volviendo en coche a su casa, y al llegar afirma «el hogar es donde puedo ser yo mismo». Y entonces al entrar se quita los músculos de los brazos, las abdominales, y ¡el pelo!. Y se sienta en el sofá cual señor escuchimizado, y calvo con las greñas largas, estilo Torrente. Y por si no tuviera bastante con eso, acaba haciendo ejercicio con una barra sin pesas a los lados, ya que representa que no puede con ella y se la aguanta su mujer.

¿Se puede ser más grande? no, no se puede.

Sigo siendo el tío más sexy del planeta. Y lo sabes…

Primero porque simboliza perfectamente cuando la mayoría llegamos a casa, nos quitamos los tacones, el vestido conjuntado,el sujetador, las bragas, el maquillaje. Y con la cara lavada nos ponemos un pijama ancho, nos hacemos un moño poco favorecedor y nos tiramos al sofá pensando: «al fin en casa»

Pero él lo ha hecho con todo el humor. Porque Jason, a parte de ser el hombre más guapo del mundo, tiene humor. Le importa un carajo salir con un tutú, haciéndose coletas con una goma rosa, con barriga en verano porque se ha puesto fino de pizza, y ahora sin músculos y sin pelo.

Me pongo una diadema rosa y sigo siendo Khal Drogo.

Y mi lectura de esto es, que lo puede hacer porque está tan seguro de su masculinidad que sabe que hacer cualquiera de estas cosas no le afecta ni se la toca.

Y porque también sabe que a sus fans nos pone exactamente igual salga como salga.

Yo después de ver el anuncio y reírme a carcajadas, lo primero que pensé fue: «me pone igual sin músculos y pareciéndose a Torrente, eso es amor verdadero».

A mi la barriga me queda bien ¡supéralo!

Pero no lo es. Lo que pasa es que su baza más importante es su mirada, y su actitud, y su voz. Esa voz ronca, esa mirada de malo, esas cejas con una cicatriz en una de ellas…

No es su puñetero físico perfecto. Y eso queridas y queridos, solo lo puede conseguir un Dios. Solo lo puede lograr Jason Moma.

Gracias Jason por tanto.