Amigas, hablemos de tetas. A los 15 las mías hicieron ¡POP! Y no, no hubo STOP. Desde entonces no he dejado de ver cómo los pechos pequeños, uniformes y bien puestos han tomado el mando del reino tetil  y personalmente me obligué a que los míos se parecieran lo máximo posible a esos, reteniéndolos en sujetadores imposibles y privándome de prendas ceñidas o escotadas. Han tenido que pasar muchos años para que empezara a ver mujeres mostrando pechos distintos, más parecidos a los míos, y aprendiera que no hay nada de malo en ellos.

Tenemos tan interiorizada la imagen del “pecho perfecto” que nos resulta impactante ver a una mujer que no use sujetador y tenga las tetas caídas. Hemos aprendido a ver eso como algo anormal cuando las tetas pesan y por una mera cuestión de gravedad, caen. Lo normal es verlas así, caídas, no apretujadas y tiesas dentro de un sujetador. Entiendo que haya mujeres que decidan operarse y conseguir con prótesis que no se les muevan ni un centímetro pero debemos tener claro que esa no es la norma general.

Dicho lo cual, primero aprendamos que el tamaño de nuestras tetas es completamente normal. Sean más grandes, más pequeñas, más o menos simétricas…Sentirnos mal por algo que es completamente natural nos lleva a esa incomodidad que nos hace no vestir a nuestro gusto ni disfrutar de muchas cosas cotidianas como llevar bikini o hacer deporte. Si tienes tetas grandes: se van a ver, van a botar, se van a caer… ¿Y QUÉ? Nadie debería haber planteado que eso estuviera mal o fuera antiestético porque amiga, ES LO MÁS NORMAL DEL MUNDO. Mereces disfrutar de tu pechonalidad con todo el orgullo del planeta porque, igual que toda tú, no hay ni habrá dos tetas como las tuyas. No es justo que tengas que sufrir por apretarte los tirantes del sujetador hasta no poder respirar ni sentirte mal porque tus tetas caigan más que las de otra persona.

Por otro lado, ya sabemos que tenemos las tetas caídas. Lo digo por todas esas personas que no pueden evitar centrar su mirada en nuestro escote como si quisieran advertirnos con los ojos que tenemos las tetas fuera de sitio. Sabemos que nuestro escote es más grande, que si no llevamos sujetador se nos marcan los pezones…Así que por favor dejad de mirarnos como bichos raros porque no lo somos. 

En definitiva, lo que quería con este texto es mandar un mensaje a todas las personas que, como yo durante tantos años, se sienten mal por el tamaño de sus pechos. Ninguno es peor que el otro y cómo decidas llevar tus tetas es asunto tuyo y de nadie más. Si quieres llevar sujetador o no, si prefieres usar tops de deporte, si te gusta hacer topless en la playa o llevar bañador entero…Haz lo que te nazca ¡y al resto que le den!

Un abrazo de tetona.

 

Anónimo

 

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