Amigas, os tengo que contar algo. No es un secreto vergonzoso ni una historia de Tinder. Es algo peor: llevo años viviendo con la mandíbula apretada como si me fuera la vida en ello. Dormir mal, dolores de cuello, ansiedad flotante… lo típico de ser una mujer funcional en pleno 2025, ¿no?
Total, que un día estaba en la cocina, con mi cara de zombi y un café en la mano, cuando mi hermana me suelta:
– ¿Has probado tomar magnesio?
– Yo: solo me lo han dicho 50 veces este mes. ¿También lo recomienda tu peluquera?
– Ella: no, tía. Yo lo estoy tomando y es la primera vez en meses que no me despierto pensando en asesinar a alguien con una cuchara.
Lo compré.
El club de las mujeres contracturadas
A ver si os suena esto: tensión en la espalda, en la cara, en el alma. Te acuestas y el cerebro empieza su sesión nocturna de repaso de errores vitales. Te levantas peor de lo que te acostaste. Y encima tu cuerpo decide guardar la tensión como si fuera un tesoro.
Yo ya había probado cosas. Yoga (spoiler: me quedo dormida en savasana), infusiones relajantes, meditación guiada (acabo en TikTok), melatonina… Lo de siempre.
Pero con el magnesio + B6 fue diferente. Por una vez, algo me funcionó sin tener que cambiar radicalmente mi estilo de vida ni convertirme en una iluminada del autocuidado.
El suplemento que no promete milagros (y por eso me gustó)
El que yo tomé es este de una marca llamada Soleri. Es magnesio bisglicinato, que se absorbe súper bien, combinado con vitamina B6 para que el cuerpo lo utilice mejor. No sabe a nada, son cápsulas pequeñas y no me ha dado ningún problema digestivo (lo cual ya es un logro).
Aquí tenéis el link directo al que yo uso: Magnesio + B6 de Soleri
A los 3-4 días… nada. Pero a la tercera semana empecé a notar cosas: dormía mejor, me despertaba sin la sensación de haber luchado con un oso, no me dolía tanto la espalda, y tenía menos ganas de gritarle a mi jefe por correo pasivo-agresivo.
No te transforma en la versión zen de ti misma, pero sí te baja el volumen mental y físico, que ya es mucho.
¿Recomendaría el magnesio?
Sinceramente, sí. Sobre todo si:
te cuesta dormir aunque estés muerta de cansancio,
te levantas con la mandíbula como si hubieras estado masticando piedras,
tienes ansiedad de fondo sin motivo aparente,
sientes que tu cuerpo está en modo alerta constante.
Eso sí, no esperes una transformación mágica. Pero si eres constante (yo lo tomo cada noche antes de cenar), se nota.
Conclusión
No os digo que os va a cambiar la vida, ni que dejaréis de necesitar vacaciones permanentes. Pero este suplemento de magnesio + B6 me ha dado algo que no conseguía ni con mis intentos de vida saludable: una sensación real de descanso y desconexión.
Y si vosotras también sois del club de las contracturadas crónicas, os animo a probarlo.
Y sí, si alguna lo prueba, contadme por Insta si también os bajó las revoluciones. Nos hacemos club, o secta, lo que surja.