Siempre he sido la favorita de mi abuela. Y ahora entiendo por qué. Ella también ha sido mi abuela favorita; siempre hacíamos cosas juntas y tenemos una conexión especial que no tienen mis otros primos.

Vente a nuestro canal de mamis y niños

Un día, doblando la ropa en su casa, me dijo que yo era la reencarnación de su primer amor. Me lo dijo como si estuviera comentando que hacía calor. Yo me quedé quieta, con una camiseta en las manos, sin saber muy bien qué cara poner. Me aclaró que su primer amor no era mi abuelo. Era otro hombre que murió joven, a los veintidós años, en un accidente. Me contó que durante años no pudo hablar de él sin llorar. Luego conoció a mi abuelo, se casaron y tuvieron hijos. Hizo su vida, pero hay cosas que no se van del todo.

Él era un chico muy romántico y siempre le decía a mi abuela que, el día que se muriera, se reencarnaría y volvería a buscarla. Ella esperó durante años, hasta que nací yo. En mi familia casi todos tienen ojos oscuros, pero yo tengo unos ojos verdes muy específicos. Ese día me dijo que él tenía exactamente los mismos ojos que su primer amor. No parecidos. Iguales. Que cada vez que me miraba a contraluz, sentía algo raro en el pecho.

Me dijo que no estaba loca y que no creía en estas cosas de forma literal, pero que a veces, cuando yo hablaba o me reía, le venía una sensación conocida. Como si alguien que se fue hubiera vuelto de otra manera. Más joven. Sin dolor. En el momento no supe qué contestar y solo la abracé. Me dio una tristeza suave, como si me hubiera dejado entrar en un recuerdo demasiado íntimo.

No me pide nada y no me trata diferente, pero creo que ahora yo noto algo distinto. Ya no sé si cuando me mira me ve a mí o a alguien más a través de mí. Me da ternura porque entiendo que el amor no desaparece solo porque pase el tiempo, y me da tristeza por mi abuelo, que probablemente nunca tuvo ese lugar para él. Al menos no completamente.

No creo que yo sea la reencarnación de nadie. Pero me ha hecho pensar mucho en el duelo y en el vacío que dejan las personas. No se lo he contado a nadie porque no quiero que nadie intente analizar a mi abuela. Ella lo llama reencarnación, pero para mí es cuidar el amor y la memoria.

SOFÍA ESTRELLA