Cuando se acerca la navidad me echo a temblar. Durante el año, ni por mi cumpleaños ni por nada, mi suegra tiene a bien tener un detalle conmigo, pero si os digo la verdad casi que me alegro teniendo en cuenta lo cutre que es.
La buena señora tiene tres hijos, todos chicos. Los tres tienen novia, yo soy la pareja del mediano, llevamos 7 años juntos y ya son muchos de trato familiar como imagináis. Las otras dos nueras que tiene son más recientes que yo, pero parece que aún así, es a mí a la que más ojeriza me tiene.
Llevo años entrando en su casa y no termino de sentirme cómoda porque ella se encarga de que así sea. A lo mejor intento ayudar y siempre me dice “siéntate que tú eres la invitada”, con lo que nunca me permite la naturalidad de estar en su casa como uno más. Lo curioso es que a mis cuñadas he notado de que las integra más, incluso a una de ellas este año le compró un detalle por su cumpleaños. Le caerá mejor, digo yo. Me suele decir cuando me ve que me ve “más llenita” y otras groserías varias, pero yo siempre capeo el temporal como puedo.
Suelo pasar de esta mujer y hacer mi vida con mi novio procurando no implicarme mucho en su casa y en su familia, pero a veces, como en navidad, es imposible como imaginaréis. Pues bien, todos los años que llevo con él, todos, me ha hecho una mierda de regalo de navidad. Cuando digo una mierda es realmente porque no se trata de cosas que puedan gustarte más o menos o que te queden mejor o peor, sino de baratijas absurdas de bazar cutre que no tienen ni pies ni cabeza. Los primeros años me lo tomé con humor, pero cuando llegó la siguiente nuera y observé que a ella le hacía un regalo más o menos normal, tomé conciencia de que la buena señora lo hace para joderme, está claro. Y lo peor es que lo consigue. No es que con ellas sea muy espléndida tampoco ni la mujer se caracteriza por su buen gusto, pero los regalos que le hace a mis cuñadas no son tan terriblemente cutres e innecesarios como los míos.
Es algo que siquiera ha pasado desapercibido en sus hijos, que todos los años se ríen de mi regalo, rollo “mamá se te va la olla”. Y ella, siempre defiende su regalo diciendo que es monísimo y que seguro que a mí me encanta. Yo mientras con cara de pardilla, podéis haceros una idea. Debería pasar de ella y de sus regalos, lo sé, pero no puedo evitarlo, me jode mucho exponerme allí navidad tras navidad a que esta mujer se ría de mí delante de todos, con todo el cinismo de decir que es una monería lo que me regala. Estoy convencida de que por dentro está diciendo “jódete”.
¿No sería más fácil regalarnos a las tres nueras lo mismo? Mis cuñadas se han percatado de la maldad con la que lo hace y claro, ya estamos todas en tensión esperando el puñetero día de navidad en el que mi suegra me termina poniendo siempre de mala leche con su mal gusto y su cutrerío.
Cuando lo he comentado con mi novio, éste me dice que no le de importancia y que ya su madre es mayor, que la mujer lo hace con su buena intención. Ni de coña percibe en su madre la retranca que tanto mis cuñadas como yo, le vemos.
Me estoy planteando seriamente hablar con ella de mujer a mujer y que me diga qué cojones es lo que tiene en mi contra, pero claro, como encima se supone que me hace un regalo porque tiene ese detalle y además no puedo demostrar la maldad con la que me los hace, tengo la impresión de que es una guerra perdida, ¿Cómo lo veis?
Anónimo
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