¡Por fin series como las de antes! El comeback de las comedias románticas con «Nobody Wants This» en Netflix

No sé vosotras, pero yo llevaba AÑOS esperando que alguien se acordase de lo que nos daba la vida a las millennials: las comedias románticas DE CALIDAD. Esas series que tenían el toque perfecto de romance, humor y personajes que te llegan a la patata porque te los crees. Pues bien, Netflix lo ha vuelto a hacer y nos ha traído «Nobody Wants This», la serie que nos ha hecho suspirar como si estuviéramos otra vez en los 2000.

La magia de «Nobody Wants This»

Si aún no la has visto (y ya te digo yo que deberías), «Nobody Wants This» (Nadie quiere esto, en español) es una serie que sigue a dos personajes que tienen esa vibra que tanto echábamos de menos en las comedias románticas: química, tensión, y diálogos que te hacen reír a carcajadas y luego suspirar por un buen beso. ¡Y vaya si los hay!

La química que nos tiene a todos enganchadísimas

Lo primero que tengo que decir es que la química entre los protas es brutal. Es de esas que te hacen pensar: “¿Estos dos no deberían estar saliendo en la vida real?” Y no lo digo solo por la historia, sino porque cuando están juntos en pantalla hay algo mágico. Ese tipo de conexión que no se puede fingir. Se nota que se conocen desde hace muchos años y se aprecian. El casting en líneas generales es un 10.

Los besos de Adam Brody: Gracias, Netflix, por este regalo

¿Soy yo o cada vez que Adam Brody aparece en pantalla parece que el mundo es un lugar mejor? 😍 No es solo que siga siendo un crush desde los tiempos de The O.C., sino que aquí  demuestra que sigue teniendo un encanto irresistible. Y no nos vamos a engañar, las escenas de los besos con él son todo lo que no sabía que necesitaba en mi vida. El primero tuve que darle para atrás varias veces UFFFFFF.

Por qué los millennials estamos obsesionados con esta serie

La verdad es que no me sorprende que los millennials en redes sociales estemos a muerte con esta serie. Tiene todo lo que nos gustaba de las comedias románticas de antes, pero con un giro moderno que la hace adictiva. No es solo que tengamos a Seth Cohen y Veronica Mars como protas, es que la historia toca ese puntito nostálgico que tanto amamos. Nos recuerda a aquellas tardes en las que devorábamos episodios de Friends o  Cómo conocí a vuestra madre  pero actualizado para que resuene con nosotras, las que ahora trabajamos, pagamos facturas y estamos preocupadas por extraescolares, pero que seguimos disfrutando en pantalla de una buena historia de amor. Y encima sin toxicidades, que parece que es lo único que se lleva entre las series para gente más joven. Aquí todo fluye como debería fluir en una relación sana y natural. Y coño, qué gusto.

 

 

Las comedias románticas están de vuelta y yo al menos las voy a disfrutar como se merecen. ¡Gracias, Netflix, por darnos lo que realmente queríamos!  Y gracias por demostrar que la vida y el amor siguen a tope a partir de los 40.

 

Post NO patrocinado