Si algo nos ha enseñado septiembre es que la moda de ir por el supermercado escaneando todos los productos de la estantería ha llegado para quedarse.

Primero, corrimos hacía los pasillos del super con el móvil en la mano y Yuka abierta para darle click a todo. Después, nos enteramos de que Yuka, fiable, fiable, lo que se dice fiable del todo puede ser que no sea y ahora Carlos Ríos, nutricionista y dietista, ha sacado su propia aplicación.

Si no sabes quién es Carlos Ríos, te diré que es el nutricionista influencer por excelencia. Una especie de gurú del buen comer que ha llegado para poner nuestra alimentación patas arriba, hacernos pensar y llevarnos de nuevo por el camino de la alimentación saludable. También es ese chico que hizo que se agotarán los Edamames en el Mercadona y que mi señor marido me preguntará porqué todas nos habíamos vuelto locas con ese snack de repente.

MyRealFood, que así se llama la aplicación, busca ayudarnos a mejorar nuestros hábitos alimenticios y crear comunidad.

No es sólo una app que escanea y arroja unos resultados, sino que te registras y podrás acceder a varios grupos donde interactuar con otros usuarios: recetas,motivación, familia, estilo de vida…. Te unes a los que te interese y podrás leer opiniones, hablar con otros usuarios, plantear dudas, coger ideas…

También tiene una opción de seguimiento donde podemos introducir los retos que queramos ir consiguiendo en nuestro camino a convertirnos un Realfooder de los pies a la cabeza e ir observando como lo conseguimos. Os podría contar más pero confieso que este apartado no lo he probado, creo que de momento soy una Fakefooder y con saberlo yo me basta, no necesito que una pantalla me lo escupa a la cara.

Y llegamos al momento escaneado. Activamos el escaner y lo pasamos por el código de barras de los productos. Esta aplicación agrupa los productos en tres grandes grupos:

-Comida Real, identificada con el color verde. Las cosas buenas, de las que hay que jartarse.

-Buen procesado, identificado con el color amarillo. Los sí pero no, los no soy bueno pero tampoco el malo de la clase.

-Ultraprocesado, los reconocerás por el color rojo. Los que suelen estar más buenos pero no te convienen.

¿Pasamos a la acción?

No he podido esperar a ir al supermercado para ponerme a escanear así que he cogido algunas de las cosas que tengo en mi casa y las he escaneado. Vamos a ver qué pasa.

Lo primero que me llama la atención es que todavía hay muchos productos registrados (alguien ha subido las fotos y la información y lo están verificando) que aún no tienen calificación. Muchos. Esto me ha ocurrido con la mayoría de productos. Es una app muy nueva y que está en permanente construcción así que toca esperar que se vaya actualizando para salir de esas pantallas en negro. Volveré  a escanear esos productos en unos días.

La primera sorpresa me la llevo con el jamón que llevo años consumiendo porque mi ignorancia y yo estábamos convencidas de que era sano. Ahí está, el jamón bienestar, el sin sal, el extra… Pues toma color rojo por los diferentes aditivos. Eá! Esta es la confirmación, que no hacía falta, de que no podemos hacer caso de las letras grandes y etiquetas vistosas que ponen en los envases.

 

Seguimos con mis salchichas favoritas del mundo mundial y de las que ya sabía que sanas, lo que se dicen sanas, no son pero es que saben, tan tan bien las muy condenadas. Y no digo nada, pero tengo tres paquetes en la nevera. Tres.

Probé a continuación con la leche entera que desayuna el señor marido y la leche sin lactosa que acompaña a mi café. Pensé que abría diferencia entre ellas al ser una leche de primera marca y entera y otra de marca blanca, sin lactosa y desnatada, pero no, ambas se van al color amarillo, al buen procesado.

Continué escaneando diferentes productos y ninguno obtuvo el color verde. No es que yo no coma comida real, simplemente creo que es debido a que la mayor parte de la comida real que consumo no tiene código de barras porque lo compro a granel en la tiendina del barrio y a ese volumen de productos que aún no están registrados en la aplicación.

De todos los aperitivos  que tenía por casa y de los que me pongo fina cuando veo Netflix, me quedo con las pipas de girasol y las aceitunas.

Una de las cosas que más me ha gustado de esta app es la sección de categorías. Allí te viene agrupados los alimentos por diferentes grupos y puedes ir buscando y a simple vista saber en qué grupo están incluidos gracias a que vienen rodeados del color correspondiente. ¡Más rápido de identificar imposible! Además, que ya te vienen separados la comida real de los ultraprocesados, por lo que puedes ir directa al super a buscar, por ejemplo, la pasta que pertenece a la comida real y no la ultraprocesada.

Además, en el perfil, muy similar a mi adorado IG, puedes hacer publicaciones, ver las publicaciones de los perfiles que has decidido seguir y más, aunque yo esta parte aún no la he explorado bien por falta del tiempo.

Seguiré investigando por esta app sin duda, y sí, nos veremos por el pasillo del super con el móvil en la mano.