Por fin encuentro unos pendientes que de verdad no me dan alergia: Pipía Pharma.
Desarrollé alergia a los pendientes a los 40 años y aunque pueda parecer una tontería para mí fue un dramita porque llevar pendientes siempre formó parte de mi identidad. Además pendientes grandes, coloridos. Tenía una colección brutal.
Dejé de ponérmelos una temporada, me quedé embarazada y cuando quise volver a ponerme unos para una boda… BOOM. Se me pusieron los lóbulos como dos langostas de rojos. Y además al momento, a los tres minutos de ponérmelos.
Pensé que serían esos pendientes. Probé con mil más pero nada. Ni de oro, ni bien limpios, ni pasándoles esmalte transparente como recomendaban en algunas webs. De un día para otro mis orejas decidieron que odiaban los pendientes y me dolía solo pensar en ponerme unos.
Estuve consultándolo y un médico me comentó que no era raro desarrollar alergia al níquel durante el embarazo y que prácticamente todos los pendientes llevan níquel y otros metales que pueden dar alergia.
Ya creí que nunca más iba a poder ponerme pendientes cuando el otro día, en una farmacia, vi un mostrador que ponía “pendientes hipoalergénicos libres de níquel”. Eran monísimos y baratos y decidí probar.
Pues oye, efectivamente. Llevo tres días con ellos puestos y no me han hecho daño. El primer día tuve algo de molestia pero creo que es más de tener los agujeros casi cerrados que otra cosa.
He investigado un poco y he visto que hay varias marcas pero los diseños más monos los tiene esta marca de farmacia que encontré que se llama Pipía Pharma. Tiene cosas ideales y si te pasa como a mí quizá te llevas una alegría porque, como digo, encima son baratos.
