Perdiendo un poco de tiempo en redes, mientras hacía scroll sin mucho interés encontré un reel que en todo momento creí que sería broma… Pero no. Y es curioso que últimamente me pasa demasiado, empiezo a pensar que la calidad humana está cayendo en picado delante de nuestros ojos, pero como el vídeo hace gracia o intentamos verle algo de razón, va colando.

El caso es que había un hombre, buen señoro, contando cómo su hijo llegaba el viernes a su casa y hacía los deberes sin rechistar, cenaba lo que él le ponía en el plato, pasaban un fin de semana increíble y, sin embargo, su ex se pasaba la vida peleándose con el niño porque, según él, su falta de gestión y de organización volvían loco al niño y por eso él también se portaba peor con ella. Pues con él siempre se lavaba los dientes a la primera y con ella protestaba cada vez.

Voy a intentar contaros toda la historia sin que me salga una úlcera estomacal. Dejando a un lado que la mayoría de personas no son conscientes de que los niños y niñas se muestran como son en los lugares en los que se sienten cómodos, es decir, que esa mierda de frase de “se porta genial hasta que llega la madre” viene de que ese bebé lleva horas reprimiendo emociones y las ha soltado todas juntas cuando ha visto un lugar seguro. Al igual que un adulto se aguanta un gas cuando está con amigos o conociendo a una posible pareja pero quizá sí lo suelte cuando está en confianza… Pues es lo mismo. Ese berrinche es el pedo de un adulto, viene a liberar todo lo reprimido mientras no había confianza.

Así que si, que sean más retadores, prueben los límites y desobedezcan es señal de que somos lugar seguro para ellos. Pero es que además, en este caso concreto y en varios donde ocurría similar en mi entorno, resulta que la mamá separada trabaja una jornada fuera de casa, se encarga del niño todo el mes, excepto dos fines de semana (a veces ni eso) y con ello las citas de pediatra, reuniones del cole, deberes, extraescolares, cumpleaños… En medio de todo eso debe hacer la compra, limpiar la casa, poner lavadoras…

Ese papá que se quejaba va al super él solo antes de que llegue el niño y todo el tiempo que pase con él será exclusivo para él. La ropa viene limpia de casa de mamá y se irá sucia metida en una bolsa de vuelta al hogar materno. No  tiene que hacerlo madrugar, no le obliga a comer verduras, puede permitirse, porque es fin de semana, comer pizza viendo una peli, puede elegir hacerle de comer lo que a él más le gusta. No lo lleva a compromisos sociales porque “para un par de días que está conmigo” se escaquea de los cumples del cole, total él no está en los grupos de WhatsApp…

Pero es que, además, este señor en concreto se sabe que él ni siquiera se encarga de nada del hogar, pues es un señor que dejó a la madre de su hijo por otra más joven estando él bastante forrado. Es decir, tiene una persona en casa contratada que le limpia y le plancha, tiene un trabajo que le permite dedicar esos fines de semana íntegros a su niño y, aún teniendo más billetes de los que caben en la cartera, no le compra ropa para su casa porque ya le paga una pensión que, obviamente, es la mínima que la ley le obliga y con eso su madre, en un trabajo normal y estando sola, debe ocuparse de todo lo demás y pelear por el 50% de los gastos extraordinarios, pues seguro que no eran tan necesarios.

Es decir, pasando con él un 10% del tiempo, no encargándose de nada, dedicando el tiempo que está con él a consentir al niño para comprar su cariño con total elasticidad en las normas; se atreve a exponer públicamente a la mujer que dedica su vida entera y todo su tiempo y poco dinero a educar con cariño y PRESENCIA a ese niño que tuvieron juntos un día.

No critico en absoluto a los padres que solamente ven a sus hijos el fin de semana. Si ese es el acuerdo al que han llegado, cada uno hace lo que puede o lo que cree correcto. Pero que teniendo todas las comodidades del mundo te pongas a criticar a la mujer que lo hace todo… ¡No amigo! No sabes cómo se llama la tutora de tu hijo, ni siquiera en qué curso está, no sabes si tiene alguna cita pendiente o qué fue lo último que dijo el dentista, no sabes qué numero calza ni cómo se llama su mejor amigo. No pretendas ahora ser padre del año ridiculizando a quien hace todo lo que tú no quieres hacer.

Me dio una rabia enorme compartir este vídeo con gente real, de mi entorno, y ver que no les extrañaba. Alguna que ha tenido que demandar a su ex porque hacía meses que dejaba a su hija tirada y aún llamaba para decir que si no comía bien, que si la ropa no era de su gusto… De verdad, paren ya por favor.

Al menos me consuela saber que sí hay padres maravillosos que, tengan custodia compartida o un régimen de visitas más pequeño, siguen implicados en las vidas de sus hijos e hijas tanto o más que cuando compartían casa a diario con ellos y ellas. También saber que cada vez son más que los anteriores.

 

 

Escrito por Luna Purple, basado en una historia real.

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