Una de las preguntas del millón es «qué coño llevo a casa de un tío cuando vamos a echar un polvo de una noche». Puede que esta cuestión se responda fácilmente cuando el sexo surge de imprevisto, es decir, que tú sales de fiesta loca sin intención de catar varón pero tus planes se truncan cuando delante de tus ojitos se planta un tío de metro noventa guapo, divertido, limpio y con pinta de empotrador. Ahí te apañas con lo que tienes, pero la cosa cambia si el polvo está planificado de antemano como cuando tu ligue de Tinder te invita a ver una película, es decir, a echar un polvo.

Para resolver esta incógnita he preguntado a amigas, conocidas y mujeres en general y viendo la variedad de respuestas me ha parecido totalmente necesario hacer un post al respecto.

  • «Sí o sí tengo que llevar líquido de lentillas, porque si no me despierto con los ojos más secos que la mojama. Tampoco faltan en mi bolso los condones (soy una chica protegida).«
  • «Desmaquillante SIEMPRE. Una vez fui a casa de un tío sin nada para desmaquillarme y usé su jabón de manos. Me salieron ronchos por toda la cara. Yo no sé de qué estaría hecho, pero la reacción alérgica fue digna de un follodrama.»
  • «Champú seco. Si no al día siguiente parece que he follado con una botella de aceite de oliva.»
  • «Yo me llevo la ropa que me voy a poner al día siguiente. Llamame loca, pero no me gusta repetir outfit, así que planifico lo que me voy a poner y así entro y salgo de su casa divina.»
  • «Me llevo un paquete de chicles y otro de oreos. El de oreos es por si me entra hambre después de follar. El de chicles es para el día siguiente.»
  • «Si el tío me gusta me llevo un vibrador. Más de una vez algún tío se ha ofendido porque se pensaban que un objeto les estaba reemplazando. Me parece un radar infalible para gilipollas.«
  • «Líquido de lentillas. Todo lo demás me sobra. Una noche fui a casa de un tío y se me olvidó el líquido, así que decidí dormir con las lentillas puestas. Amanecí como si hubiera metido mis ojos en agua salada y luego los hubiese rebozado con arena. Un horror.»
  • «Móvil y cargador. Más de una vez he acabado en casa de tíos que no tenían cargadores aptos para mi modelo de móvil. Mi pesadilla es quedarme encerrada en el piso de un desconocido sin móvil, he visto demasiadas pelis de miedo.»

Y mientras tanto aquí estoy yo, que suerte si no se me olvida el móvil en casa. Con que haya un empotrador de por medio, que se quite todo lo demás.