Dove lo ha vuelto a hacer, esta vez en Portugal. Han lanzado una campaña que muestra a varios hombres en una sala en la que solo vemos una butaca (en la que ellos se sientan), una gran pantalla en la que proyectan imágenes, y una pequeña pantalla que muestra las pulsaciones de cada uno de ellos. El latido de sus corazones.

Primero les muestran imágenes de modelos, preciosas todas ellas, perfectas. Las describen tal y como las ven y las pulsaciones de la mayoría se mantienen estables. Pero cuando las pantallas empiezan a mostrar fotos de las mujeres más queridas de sus vidas… la cosa cambia.

No quiero contaros más, prefiero que lo veáis y os emocionéis tanto como yo. Cuando una marca hace las cosas bien, hay que decirlo.

 

 

Aquí tienes el vídeo subtitulado en español si lo prefieres.