En cuatro capítulos Alauda Ruiz de Azua retoma temas de mujer y maternidad, que ya nos mostró con a veces abrupta sinceridad en «Cinco lobitos». Pero va más allá haciendo reflexionar sobre la normalización del maltrato y el abuso dentro del matrimonio tradicional. A través de la historia de una mujer que tras 30 años de matrimonio denuncia a su marido.

Querer supone el inicio de una conversación, de un interrogatorio a todas esas mujeres que han estado antes que nosotras y han tolerado… justo, han dado por buenas maltratos, abusos y toxicidades que no amiga, ahí no era. Y es que en ocasiones el entretenimiento, es una oportunidad para darnos cuenta de cosas que hemos tenido delante y en cambio no hemos visto.

Con muchísima honestidad, desde la contención, sin caer en manierismos propios del tema o en salvajismo dramático, la serie nos plantea una mirada diferente a la generación de nuestras madres y como esas relaciones también han afectado a sus hijos. Porque las heridas familiares dejan huellas en todos.

Con una visión feminista, abierta y en ocasiones casi sobria, cabe destacar a su protagonista Nagore Aramburu que a través de su dureza, podemos ver también su vulnerabilidad que tristemente es la de muchas, también destacar al personaje del hijo interpretado por Miguel Bernardeu, por un personaje con tantos claroscuros que no deja indiferente.

Además del avance social que supone esta serie por hacernos reflexionar, es una muy buena producción que es sincera consigo misma y no trata de ser complaciente o acertar con lo que quiere el público. Cuenta lo que quiere contar y se va, como si fuéramos meros testigos de algo que hemos podido ver a diario sin darnos cuenta.