Estás tardando en buscar trabajo. Parece ser que hoy por hoy es lo que quieres y además ahora mismo no eres dueña de tu vida. Te encuentras relegada a ama de casa y sin disponer de nada económicamente hablando. Da igual que él no quiera que trabajes, es tu vida, no la suya. Te hablo desde una posición parecida a la tuya aunque con muchas diferencias: yo me quedé sin trabajo después de muchos años y mi reacción inmediata fue buscar otro. Mi pareja me animó a intentar una oposición aprovechando que tenía paro. PERO siempre animando, no imponiendo. La decisión era y sigue siendo mía. El dinero tanto de su sueldo como el mío es en común y de ambos. Obviamente ahora yo me ocupo de más cosas en la casa pero sigo teniendo plena autonomía y hemos acordado que intentaré la oposición sin trabajar hasta que me queden máximo 6 meses de paro. Pasado ese tiempo, si no la he conseguido, buscaré trabajo y seguiré con ella pero ya desde una posición más complicada ( trabajo más estudios). Como verás, en mi caso lo que nos hemos dado es la oportunidad de que yo pueda estudiar sin ninguna otra distracción pero sin dejarme vendida económicamente y poniendo un plazo final para ello y todo esto siempre de mutuo acuerdo y con mi decisión final por encima de todo. Es decir: en mi caso sigo pudiendo elegir cuando volver a trabajar y lo único que él ha hecho es animarme para estudiar. En ningún caso se me ocurriría dejar de tener ingresos propios porque significaría ser dependiente de lo que otro quiera. Y mira cómo te va. Presiones, chantajes, control económico, ansiedad… Te diría que te alejes de alguien así, pero tú misma. Lo que sí tengo claro es que en tu caso, yo volvía a trabajar, a tener independencia económica y la oposición pues a compaginarla con el trabajo como hace muchísima gente. No te dejes!!!