Dile que quien lleva su salud es su pediatra, no ella. Si no le gusta, el problema lo tiene tu amiga, no tu hijo y tú. Yo también fui mal comedora de pequeña y fui probando más alimentos a medida que fui creciendo, así que no te preocupes. De todos modos, si tu pediatra no ha dicho nada preocupante, es porque tú hijo está bien de salud.