En mi caso, mi marido es el que viene de una familia «normal» y yo de una disfuncional (al nivel de no hablarme con mi padre). Yo también noto mucho las diferencias entre las dos familias. Creo que lo más importante es si tu novio es consciente de cómo es su familia, si es capaz de marcar límites con ellos y de no permitir determinados comportamientos que quizá el tenga normalizados pero que no son sanos. Lamentablemente, le toca hacer mucho trabajo de deconstrucción. Por tu lado, creo que deberías de hablar con él abiertamente sobre qué es lo que te preocupa (que se vuelva como su padre, que acepte cosas que a ti te incomodan, que se gaste sus ahorros en su madre, etc.) y poder trabajar juntos en afianzar vuestra relación y comprender mejor qué tipo de familia (aunque sea de dos personas solo) queréis formar.