O tiene una depresión de caballo, miedo al cambio, al rechazo o es un felpudo.
Planteale directamente el problema, directa a la yugular: por qué no haces nada? Según su respuesta tu actuaras, no puedes quedarte igual que él esperando que la solución te caiga o que la mierda te llegue al cuello, si él no hace nada, reacciona tú.