Tu filia (no fobia) no es tan rara como te puedas imaginar. Sé de mucha gente (yo mismo lo hago cada que un cemrnterio se interpone en mi camino) que gusta de esos lugarws. En lo personal yo amo su silencio, su tranquilidad (sus obras de arte: estatuas, obituarios, formas, antiguedad), sus árboles, pero sobretodo aveces me quedo viendo las fechas de nacimiento y muerte, y me hago historias en mi cabeza de «porqué habrá muerto tan joven?», «qué le habrá pasado?» o imagino sus vidas, sus épocas (si son muertos «jóvenes» o viejos (de siglos atrás).
El último al que fui estaba junto al mar, sobre unos riscos, se veía el oceano hacia abajo, con sus acantilados. Sería la ubicacion perfecta para presenciar una tormenta en un cementerio junto al mar.
Sí, el Pere Lachaise está bien, pero es un lugar eminentemente turístico y carece de ese encanto místico que tienen otros cementerios.
No sabes cómo me hiciste reír con ese:
«Estoy por inventar un nombre bonito para nosotros, los curiosos de los cementerios, porque NECROTURISMO…» 🤣