A mí estos alegatos a favor de poner todo el dinero junto me parecen muy cansinos y me huelen a superioridad moral encubierta. Que cada cual se administre como le parezca.
No me entra en la cabeza tener que pedir permiso a nadie para gastar MI dinero en lo que me dé la gana. Y tampoco quiero coartar a mi pareja si quiere darse un capricho y se lo puede permitir.
Mi marido y yo compartirmos todo y si necesitamos algo el otro está ahí, tenemos la misma filosofía con respecto a gastos/ahorros, sabemos que el otro no nos dejará con el culo al aire. Y tenemos nuestra casa juntos y todo el rollo. Y no somos menos pareja ni menos equipo por la forma en la que administramos nuestro dinero. Que sois muy pesadas queriendo imponer vuestra forma de ver la economía doméstica.