Estoy de acuerdo con N.
Primero, te contradices en tu propio mensaje: dices que no quieres que él deje de hablarse con su hija, pero luego mencionas que quieres que te dé tu lugar. ¿Para ti que él te dé tu lugar significa que deje de hablar con su hija?
Si la relación entre ellos ya era mala antes de que tú aparecieras, porque él dejó a la madre por otra persona, ¿qué esperabas? No podías pensar que tu llegada iba a arreglarlo todo de repente. La relación estaba deteriorada desde antes y, además, la educación que ha recibido la hija ha sido sobreprotectora hasta el punto de afectarla. Ahora, el problema es que tú te tomas de manera personal que la mala relación entre padre e hija también se refleje en ti.
Es completamente normal que un padre y una hija se envíen mensajes y queden de vez en cuando para comer. Es cierto que la chica puede parecer desagradecida, pero me ha llamado la atención cuando mencionas que le disteis dinero por Reyes y te molestó que no TE diera las gracias. ¿Le dio las gracias a su padre? ¿O el problema es solo que no te las dio a ti? ¿El regalo se da esperando gratitud a cambio?
Debes dejar de crearte expectativas sobre cómo debería ser la relación con ella y centrarte en ti y en tu propia hija. Permite que él tenga la relación que quiera con su hija sin intervenir ni esperar que ella te acepte o te quiera, porque forzar ese vínculo no funcionará.
En lugar de aceptar que ella es así por su carácter y por la crianza que ha recibido, parece que estás intentando que encaje en la idea que tú tienes de cómo debería comportarse contigo. Pero las cosas no funcionan así. Para ella, su familia ideal habría sido que sus padres siguieran juntos, y el hecho de que tú estés en la vida de su padre le molesta. No quiere ir a una casa donde su padre duerme con otra mujer, y tienes que aceptar eso en lugar de intentar separar al padre de la hija o forzar una relación.
Además, si su ausencia en la boda le tiene que molestar a alguien, es a su padre, no a ti. Es él quien debe lidiar con esa situación. No entiendo por qué te afecta tanto que no quiera ir a la boda, cuando en realidad, tu pareja está tomando la decisión de casarse contigo, sin importar lo que su hija piense. Él pasa contigo todos los días, mientras que con ella queda una vez a la semana.
Al final, tienes que hacer un análisis sincero de ti misma y preguntarte si eres capaz de vivir sin expectativas de tener una buena relación con ella, aceptar que esa relación puede ser inexistente y centrarte en tu hija sin preocuparte por la hija de tu marido. También debes ser lo suficientemente madura para, en caso de que ella en el futuro quiera acercarse, estar abierta a esa posibilidad sin rencores.