La niña quiere una fiesta porque todas sus amigas tienen una fiesta. No le importa la religión, y aunque a las otras niñas tampoco le importe, al menos están bautizadas y van a la catequesis y misa.
Esto se va a repetir si todas sus amigas tuvieran un pony o un perro o un móvil. Y a veces puedes ceder y otras no. Yo, personalmente, nunca le compraría a mi hija un pony (ni tendríamos ninguna mascota en general) solo por una moda o porque lo tengan los demás. Pero un móvil sí, llegada cierta edad.
Creo que en la religión es importante explicarle el por qué ellas hacen la comunión y tu hija no. Qué significa realmente hacer la comunión, hablarle de Dios, de Jesús y todo el rollo. Que se aprenda las oraciones de memoria. Que vaya a misa todos los domingos (no a catequesis. Sino a misa). Eso sería no negarle la religión. Pero aceptar una fiesta solo por el vestido y porque todo el mundo lo hace no tiene nada que ver con la religión, sino con ser una persona superficial con una pataleta. A mí me parece la mejor oportunidad para que vuestra hija aprenda que no hay que seguir a los demás sin cabeza y que no todos somos iguales ni podemos hacer las mismas cosas solo porque sí.