Alucino con los comentarios. Alguien quiere compartir contigo el momento verdaderamente importante y te pones a buscarle tres pies al gato, que si es para llenar la iglesia o para verla vestida de novia porque es presumida. Lo que tengo claro es que no eres su amiga. Si lo fueras, acudirías con toda la ilusión a ver cómo se casa tu amiga y no cuestionarías su decisión sobre el banquete familiar.