Ansiedad es majísima, siempre está presente. Hazte un favor a ti misma y no te martirices, la culpa es un lastre que nos paraliza y no has hecho nada, nada irrevocable. Eres humana, no una Madre omnipotente, por fortuna. Y para entender algo, y lo digo por tu niño, no hace falta explicarlo. Sólo estar.
Con respecto al budismo, no lo practico ni mucho menos, pero llevo bastantes años leyendo a maestros zen, y dado mi sobrepensar y mi ansiedad me ha venido muy bien, la verdad. Sin ánimo de cuestionar tus intereses, porque como ya he dicho no soy madre, a lo mejor nos tenemos que criar primero nosotras en positivo 😉
Un abrazo.