Ana, que a los que se nos ha muerto alguien y lo hemos velado hasta la última noche ya fallecido,también tenemos la conciencia muy tranquila y nos hemos podido despedir de ellos en vida: una cosa no quita la otra. Y seas o no creyente, cuando fallece alguien algo se debe hacer con el cuerpo y hay trámites que gestionar y decisiones que tomar que deben(o al menos así lo viví yo)decidirse en familia. Y ya suficiente marrón es que se te muera alguien que quieres como para hacer frente a todo lo que conlleva sin que esté la familia que debería estar y en la que(llámame loca)a lo mejor esperas apoyarte.