Está claro que como es tu hermana a quien le toca decidir si va o no a la boda es a ti, pero si durante la boda hace una de las suyas y tú te pones triste, o terminas llorando, o arruina el festejo, él se verá perjudicado. O crees que si te ve triste durante el convite o llorar a él no le afectará. Nadie quiere recordar a su pareja en ese estado de ánimo en uno de los momentos más importantes de su vida. Y que debería hacer él si se presenta una situación así: mirar para otro lado y seguir disfrutando con sus amigos y familia o apoyarte a ti cuando el sabía lo que iba a pasar.