Como hija de sordo te puedo decir que vivir con uno no es fácil, en casa siempre van a haber gritos y aprendes a vivir con ello. Evidentemente cuando no has tenido que vivir eso desde pequeña cuesta adaptarse, pero si le tienes cariño y aprecio a la persona acabas adaptándote.
Tienes que entender que si no quiere operarse está en su derecho, es una operación complicada y lo que no sabe mucha gente es que luego no escucharía las voces como ahora, sino que escucharia como un robot y cuesta diferenciar las voces de personas.
Lo que sí te puedo decir es que la animes para que empiece a utilizar un audífono aunque al principio se sienta incómoda, que cuando habléis con ella vocalicéis bien mirándola para que aprenda a leer los labios y así no tenéis que gritar.
Sé que nos fácil pero es triste que existan las discapacidades y tenemos que intentar ayudar a que las personas que la tienen se sientan más cómodas.