No hay palabras que puedan darte ánimo en estos momentos.
Te abrazo con el corazón porque sé lo malo que es.
En mi búsqueda de ser madre que empecé con veintisiete años, pasé por tres fiv, y cada negatigo era un punzada en el alma.
Años después tras superar un cáncer, volví a intentarlo, recurriendo a una ovodonacion. Me quedé embarazada a la primera, y el día anterior a la ecografía para ver si había latido empecé a sangrar muchísimo. Fui a urgencias me hicieron eco, vieron mi pequeño embrión, y me dijeron que tenía un hematoma retrocorial. 12 horas más tarde había expulsado todo.
Pase los siguientes seis meses completamente devastada, pero no me rendí y lo volví a intentar, y hoy puedo decir que tengo a mi preciosa hija de diecisiete meses conmigo.
El dolor de esa pérdida no se supera nunca pero aprendes a vivir con ello. Con el tiempo dolerá un poco menos.
Mucho ánimo en tu búsqueda y espero que algún día consigas ese positivo