Mira Berta, a mí tampoco me huele nada, pero prefiero aguantar cualquier olor desagradable antes que tener que relacionarme con una persona tan maleducada y grosera como tú. Mil veces lo prefiero, y eso que soy delicadita con los olores.
Autora, prueba a tratar el problema desde el sudor que se genera en las ingles. Al igual que el olor de pies, se puede deber a una proliferación excesiva de hongos o bacterias, de ahí que funcionen remedios como el aceite de árbol de té, para diluir unas gotas en agua y lavar la zona (sin tocar la vulva) o el agua con bicarbonato. Además desodorante en crema o polvo que ayude a mitigar el exceso de transpiración.