Hola, Carmen. En primer lugar, te mando un abrazo enorme. Yo pasé por lo mismo y decidimos interrumpir. En mi caso, mi niño tenía una cardiopatía grave, malformación del sistema digestivo…(patologías asociadas al Síndrome de Down). Y lo hicimos no por nosotros, si no por el. Porque no podía permitir que mi hijo viviera lo poco que le quedaba en esas condiciones. Y esto es algo que muy poca gente entiende: que es un acto de amor hacia nuestros hijos. No se trata de nosotras, porque la crianza no es fácil y a los hijos no se los eligen. Se trata de su bienestar y es nuestra responsabilidad cuidar de ellos desde el primer momento. Es una decisión muy dura y de la que me costó recuperarme un año con ayuda de terapia, pero se que es lo mejor que pudimos hacer por el. Por mi estrellita. Un beso grande.