Tengo 42 años y en pareja desde hace 8. Nunca buscamos activamente quedarme embarazada pero al año de vivir juntos dejé de tomar la píldora y después de eso pasaron 6 años sin tomar precauciones y no me quedaba, así que asumí que no era la persona más fértil del mundo.
Desde pequeña siempre pensé en tener la experiencia del embarazo y tener hijos aunque cuando fui adulta y viendo que no pasaba, entendí que no era algo imprescindible en mi vida y estaba bien con el hecho de no tener hijos.
Pero de repente un día, pasan semanas y semanas y no llegaba la regla, me hago un test y, pum! Positivo! Y nos lo tomamos bien, ambos ni lo dudamos. Para mí era un pequeño milagro porque era algo que ya tenía totalmente descartado. La familia y amigos estaban súper felices y empezamos a hacer planes en nuestra cabeza e imaginarnos el futuro con nuestro bebé.
Las ecografias iban bien, todo genial, todo Positivo. Hasta que nos dan el resultado de un screening: alto riesgo de sindrome de down. ( bueno es una estadística, puede que ser erróneo), luego viene el test de ADN fetal, es una prueba reñativamente nueva y con mayor índice de fiabilidad y alto riesgo de nuevo.
Aún así yo conservaba la esperanza en que fuese todo un error. Decidimos hacer la amniocentesis y tras 10 horribles e interminables días llega el diagnóstico definitivo: mi hija tiene síndrome de down.
Yo me derrumbó y comienzo un proceso de luto por que la hija que había imaginado ya no existe, ese futuro ya me lo arrebataron.
Sé que muchas personas se escandalizaran, pero un sindrome de down no son sólo unos rasgos fáciles específicos y una discapacidad intelectual. Son posibles problemas de salud y patologías asociadas, es un deterioro prematuro y una esperanza de vida más corta.
Antes del parto yo puedo saber que mi hija tendrá síndrome de down, pero no en que grado, ni cómo de dependiente será.
Por un lado, el del corazón deseo verla crecer y darle mi amor pero usando la cabeza: ambos tenemos más de 40 años. La esperanza de vida de una persona con síndrome de down es de unos 65. Si mi hija no consiguiese ser una persona autónoma yo necesitaría vivir unos 100 años para poder estar con ella, y obviamente a partir de cierta edad qué capacidad de cuidarla tendría?
Quienes han sabido el tema me inisiten que hoy en día las cosas han avanzado mucho, que los niños con sindrome de down tienen muchos medios para desarrollarse, etc, etc.
Pero a mí no me preocupa su infancia, me preocupa cuando sea mayor y nosotros seamos demasiado mayores. Quién estará ahí para ella? A parte de que soy la menor de mis hermanos y que en mi familia prácticamente toda mi gente cercana son más mayores que yo, aún así jamás dejaría esa responsabilidad a nadie.
A quienes me insisten en que debería seguir adelante les contesto: y que hago? Juego a la ruleta rusa con la vida de mi hija? A ver si todo sale bien y si no pues ya veremos?
Sé que interrumpir el embarazo y más con 4 meses y medio, casi 5, va a ser un proceso difícil, doloroso y traumatico, algo que me va a doler el resto de mi vida y que nunca voy a poder superar.
Pero sigo sin ver la alternativa porque me preocupa seriamente el futuro de esa persona que llevo dentro.
Alguien ha tenido una experiencia como la mía? Os agradecería un poco de apoyo y con este tema ya que es la decisión más difícil de mi vida con diferencia.
