Estuve en tu situación, y lo mío era «peor» porque fueron 4 años intentándolo,me llegaron a decir que o por ovodonación o no sería madre y ¡Zas!: embarazo natural…y de repente, por «vieja» tal vez tenga Dawn. Creí morir…no es agradable esa puñetera espera. Pero siempre tuve claro que no seguiría adelante. Porque conozco a mamás con niños especiales y no lo tendrían hoy en día, porque es de un egoísmo enorme traer al mundo a una criatura a sufrir y porque la angustia de dejarle «sólx» cuándo yo falte me mataría por dentro. Trabajo en sanidad y parte más el alma los familiares,que la persona afectada.
No hubiera seguido adelante,ese hubiera sido mi mayor acto de amor.
Por suerte,mi hija está bien. Compré unos patucos y un corazón con su nombre. Pero hubiera renunciado a ser madre. Y ese hubiera sido mi mayor acto de amor maternal.