Existe la FP Básica, se puede acceder con 15 años y desde ella se puede trabajar o acceder a FP de Grado Medio. Las familias tienen que autorizar el cambio independientemente de la opinión del niño, se niegan en rotundo y para cuando aceptan que su hijo no va a terminar la ESO, ya no hay plazas disponibles y tiene que quedarse otro año calentando silla en el instituto. Los que llegan a la FP Básica después de coger asco al sistema educativo tampoco mejoran mágicamente, de media solo titulan la mitad de los que empiezan. No es la panacea aunque merece más valoración y recursos.