Como persona de cierta edad te diré que tienes razón cuando dices que con los años cogemos vicios de los que apenas nos damos cuenta. Haces bien en señalárselos a tu marido, y estoy segura de que él corregirá su actitud.
A veces sucede también que, si no somos felices, con los años nos vamos volviendo más amargos y amargamos la vida a los demás. Quizás deberías hablar con él de eso también. No me refiero solo a la felicidad en pareja (que también) sino a la suya propia en general. ¿Está amargándose y, sin darse cuenta, está empezando a amargarte la vida a ti?