No intentes ni dar explicaciones.
No te conviene siquiera quedarte ahí. Probablemente el hijo del jefe no va a saber hacer el trabajo y recaería en ti el sobrecargo de trabajo. Además desde fuera da la impresión que te ve como competencia.
Lo único de lo que te debes de preocupar es de que te paguen el finiquito, indemnización o lo que se pague legalmente en estos casos.
Y cuanto antes salgas de ahí mejor.
Después arreglas para cobrar el paro, te tomas uno o dos meses de relax y te pones a buscar otro trabajo.
No lo veas como un fracaso, si no como la oportunidad de dar un giro a tu vida y postular a una empresa en la que puedas crecer más alto. Incluso sería un buen momento para que pruebes a trabajar en varias para ver cómo se trabaja en otros sitios. Convierte este cambio en una oportunidad. ¿Cómo quieres ver el vaso? Medio lleno o medio vacío.