AnaSP No estoy de acuerdo con lo que dices, ella no es una enferma postrada en cama, sigue trabajando, sigue ocupándose de la casa, pero ahora no tiene la misma energía. Por lo que cuenta lo que más le fastidia a su marido es que ya no pueden hacer planes con los amigos, aun que ella no se lo impide, el quiere que ella también este allí y no entiende que no esta cómoda, que no tiene las energías ni el cuerpo para estar de juerga. Es que ni siquiera la autora se queda en la cama sin hacer nada, hace salidas pero más calmadas y familiares, pero para el eso no vale.
Dices que tiene suerte de que no le haya dejado, pero no es del todo cierto, es un lastre del que ella se ve obligada a tirar hacía adelante, es una mosca cojonera que no para de quejarse por que ella ya no tiene la misma energía ni vitalidad de antes.
Esa mala energía también afecta a la recuperación de una enfermedad, tener a alguien allí que te machaca mental y emocionalmente es malísimo, es una fuente de estrés más.
Encima es ella la que debe de charlar con el, con calma y paciencia, por que pobrecito, es una victima de la enfermedad, y lo sería si le diese apoyo, pero es que es un egoísta, no aporta y solo exige. Me parece injusto que el no muestre ni una pizca de empatía, pero ella deba de hacer toda una demostración de entendimiento, de buscar las palabras y estrategias para que el entienda la situación.
Autora, si tienes familia en la que te puedas apoyar, no lo dudes y hazlo, deja de exigirte tanto, estas enferma y toca que te cuides.