No soy madre, pero creo que os estáis castigando demasiado. Habéis preferido darle un hogar con relación sana entre los padres que aguantar y sufrir todos. Habéis visto el problema, y como os comenta la última compañera, es muy complicado también para ella el cambio que ha supuesto todo. Empezad desde ahí, con la tutora, con alguna sesión de terapia familiar, que comprenda que solo queréis lo mejor para vosotros y para vuestros hijos.