Ante una rabieta, intenta no perder la calma (sé que es difícil) pero baja a su altura, abrázalo y cuando ya esté calmado le explicas, a lo mejor detrás de la rabieta te está diciendo algo (celos, sueño…)Por otro lado, hay niños que no pueden estar todo el tiempo que dura la comida sentados, ellos necesitan movimiento. No os machaquéis, los padres lo hacemos lo mejor que podemos.