Esto pasa muy a menudo, la mujer plantea un problema, se tira meses o años insistiendo en que hay que encontrar solución, el marido desdeñándola, minimizando el problema, diciendo cosas como «no seas tonta, no ves que…» etc.
¿Quieres saber el desenlace? Si eres una mujer fuerte, llegará el día que te plantes y digas «nunca más». Y ese día te separarás, priorizarás a tus hijos y a ti por encima de tu marido y tus suegros, tras años de estar aguantando y encima serás la mala.
Y si no, pues tus hijos crecerán viendo las diferencias y les dolerá, y a ti también, y encima dirán de ellos que son «ariscos como gatos» o cualquier cosa del estilo, mientras tus suegros seguirán favoreciendo al mayor, tu marido pasando de ti y tu prole e incluso puede que tus hijos te echen en cara algún día que nunca hiciste nada para parar esas diferencias de trato; aun cuando te está quemando por dentro (imagina cuánto te quemará a medida que crezcan y las diferencias sean aún más evidentes).
Yo tengo clara la situación en la que preferiría encontrarme en unos años.