Estoy con AnaSP.
Para quién no ha vivido la discapacidad de cerca, mirar a otro lado es fácil.
Me gustaría ver a muchas/muchos de los que opináis tan tajantemente, en un cuerpo y/o con una mente limitados.
O que fueran vuestros hijos los que lo están.
Ahí se acababa juzgar.
Ojalá no tengáis que pasar por todas esas cosas que juzgáis como si fuerais Dios… Y no solo hablo de la discapacidad.
Parecéis algun@s jueces o dioses.
En mi opinión, el universo debería de repartir un poquito de sensibilidad y de problemas, así, a partes iguales.