A mi tu texto me suena bastante contradictorio. Por un lado dices que la comunicación no es cuestión de idiomas, pero quieres que ella hable el que a ti te gusta. También dices que usar gallego con sus compis es sólo una decisión suya, pero quieres imponerle la tuya.
Aplícate tú tus propios argumentos y deja que ella hable lo que quiera con quién quiera, que es la ventaja de saber más de una lengua, poder elegir.