La etapa del enamoramiento está pensada para sentar las bases de la relación a base de oxitocina (bioquímica cerebral). Parece que eres adicta a eso porque tú relación tóxica anterior te ha hecho dependiente de subidones cíclicos (de ahí el morbo de cometer infidelidad). Eres una yonqui del noviazgo.
Una vez superada la fase de enamoramiento, surge el amor. Es decir, construir una relación voluntariamente con la persona elegida. Él amor sensato es compromiso, no romanticismo. A ti te falta ese punto de madurez que hace que las relaciones funcionen una vez pasados los fuegos artificiales. Ir saltando de pareja en pareja no te ayuda, pues solo repites patrones aprendidos sin dar tiempo a que él amor madure.
La terapia es indispensable en tu caso. Pero no para enseñarte a ser fiel, sino para comprender tu propio comportamiento y la motivación profunda de tus decisiones. Antes de estar en pareja, tienes que aprender a estar contigo, cuidarte y cambiar aquello que no te beneficia. Solo así podrás salir de esa rueda en la que estás. Necesitas tiempo y voluntad.
Cuanto más conocimiento tengas, mejores serán tus herramientas para construír un apego más sano.