Me parece genial, ojalá yo me lo hubiera podido permitir cuando tuve a la mía, lo hubiera hecho y sin ningún remordimiento. Qué maravilla poder dormir 7 u 8 horas seguidas.
Al final el vínculo lo creas igual porque estás prácticamente todo el día con el bebé, sólo que otra persona se hace cargo por la noche.
El crío ni se va a acordar de quién le cuidaba por la noche, y la madre bien descansada y mucho más feliz -no hace falta decir cómo afecta la privación de sueño al estado de ánimo-.
La sección esta de comentarios refleja lo que la sociedad espera de las madres: una competición a ver quién es más abnegada, quién sufre más, quién lo pasa peor. Para ellas todo eso, para mí la maternidad es otra cosa: si no hay equilibrio entre tus necesidades y las de tu hijo, no hay maternidad feliz.