Por favor, ve.
Por él y sobre todo por ti. Aunque el seguro que no está enfadado, le puedes pedir perdón por no haber vuelto.
Cuéntale todo lo de tus hijos, lo importante que ha sido a lo largo de tu vida. Llora, y desahógate, agradécele todo lo que ha significado en tu vida. Así puedes cerrar círculo, sanar eso. Y recibirlo con todo el cariño que se merecen esos recuerdos.