Este es el problema: «me da apuro decirle que no».
Si no pones límites ella cada vez pedirá más porque sabe que consigue lo que quiere. Tienes que aprender a decirle que no. Que entiendo que le tenga cariño al animalico, pero piensa lo que sería razonable para ti y propónselo… llegad a un «acuerdo de visitas». Y eso de que se lo tengas que llevar, más de lo mismo, que venga a recogerlo a tu casa, lo pasee y te lo devuelva.
Y si se enfada, ya se le pasará. El perro es tuyo y entiendo que tiene chip a tu nombre. Si se pone tonta se acabaron las visitas, así que tampoco creo que te rechiste mucho.