A la autora: Tuviste muuuucha suerte de que ante tal falta de respeto, amenazas y actitud lamentable por tu parte, decidiera no denunciarte, porque es lo que te merecías. Punto. Se ve que tus padres no te enseñaron el valor básico de respetar a las personas. Se puede estar agobiado, nervioso y estresado sin faltarle al respeto a nadie. Así va la sociedad, llena de adultos que no saben regular sus emociones sin pagarlo con la persona que tengan enfrente en ese momento.