Igual soy la única que lo ve un problema, pero, desde la experiencia, a mi no me funcionó. Yo le dije a mi ex que o cambiaba o no iba a tener hijos con él, porque era un pésimo ejemplo. Claro está que hay que poner muchas cosas en la balanza pero yo no quería comer como si fueramos compis de piso. Para mi pareja actual todo lo que cocino es extraordinario y me encanta que lo aprecie. Mi ex no apreciaba nada ni era capaz de hacer la cena, ni un huevo, porque él se cenaba unos cereales antes que cocinar algo. Mi marido sea la hora que sea coge una sartén y hace una tortilla. Los dos apreciamos la comida casera, y ojo, dentro de lo que yo como que es de todo hay ciertas cosas que no le gustan, pues adaptamos el menú psra que nos gusye a ambos y ya comeré judias o acelgas cuando coma con mis padres. Pero simelre sano y equilibrado.