Como te han dicho, si te tiene que engañar te va a engañar igual. Te voy a contar el caso de un matrimonio amigos de mis padres. Un día va la mujer a la oficina de su marido y habían contratado de secretaria a un chica jovencita, alta, guapísima. Claro, la mujer mosqueada total.
Pasa un tiempo, esta chica se va y está de secretaria otra chica, no fea pero de lo se suele llamar «del montón», sin llamar la atención fisicamente. Adivina con quien se lió el marido: sí, con la del «montón». De hecho se casaron y hasta tuvieron hijos aunque luego se separaron.