Comencemos con contexto, tengo dos hijos, dos trabajos y por suerte un solo marido. He estado intentando priorizar mis tareas porque lo del segundo trabajo es relativamente reciente y mi día a día consiste en hacer malabares para llegar a todo porque mi marido teletrabaja pero muchísimas horas, hasta que finalmente entendí que no puedo, y comencé a pensar que tipo de actividades puedo delegar. Así que me decanté por lo que si puede hacer alguien más por mí, que son los quehaceres del hogar (lavandería, limpieza, y quizás ayudarme con la comida, que tampoco es mi fuerte así que en casa nadie va a protestar. Hice lo pertinente y comencé a preguntar entre mis amigas y compañeras de trabajo que sé que tienen alguien que las ayuda en el hogar si podían recomendarme una persona. Una de mis compañeras me dio el contacto de la persona que la ayuda a ella y las referencias estaban geniales: es puntual, muy atenta, excelente con los niños, servicial y además cocina increíble.
Llega el día llega la amiga y yo estaba en el trabajo pero recibo el reporte de mi marido de que todo iba genial con la señora. Le pido a él y también le escribo a ella que por favor me espere que llegaba del trabajo a las dos, para poder conocernos personalmente. Cuando llego a casa me he quedado congelada al ver semejante mujer en mi cocina. Tenía treinta y pocos y cuerpo de gimnasio, pero no de esas que va desde hace tres meses, si no de esas que tiene una sólida década entrenando a diario. La melena del cabello le llegaba al culo y llevaba un labial rojo espectacular que yo no me pondría ni para celebrar el fin de año.
Y sé que alguna me pondrá a parir pero me estoy planteando que no vuelva. Han resurgido mil viejas inseguridades, me da terror que alguien así esté en mi casa cuando yo no estoy, que pase algo. Es que es espectacular de verdad. Me siento mal porque siento que es un tipo de discriminación, finalmente es no contratarla por ser demasiado guapa, pero no quiero estar comiéndome la cabeza en el trabajo. Ufff no sé.
