Es cierto que por nuestra pareja tenemos que hacer ciertas concesiones, pero de ahí a ir a terapia por soportar personas que no aguantas, que no te aportan nada más que ansiedad, hay un abismo. Has intentado mantener equilibrio y paz, y no se puede, pues no se puede. Puedes proponer a tu marido reducir las quedadas familiares con ellos al mínimo, y que se acabe por completo el «dónde estáis» y que aparezcan, porque ese es vuestro tiempo de familia para vosotros y nadie más. Eso sí: que vaya él a verles con el niño cuando quiera. De esta manera ellos tienen relación con su hijo y con su nieto, y tú no pasas malos ratos.